MALA IDEA
¿Puedo decirle a mi jefe que quiero comérmelo?
No, decirle a tu jefe que quieres comértelo solo te traerá problemas y miradas raras.
Decirle eso a tu jefe no es la mejor estrategia para avanzar en tu trabajo. A menos que busques un problema con recursos humanos o una rápida despedida, mantén las bromas gastronómicas fuera del lugar de trabajo. Concéntrate en el trabajo si quieres conservar tu empleo y evitar historias vergonzosas.