BAD IDEA
¿Llegar a tiempo infeliz o llegar tarde feliz?
Mejor llegar tarde y feliz que puntual y amargado, a menos que tengas alergia a las consecuencias.
Llegar a tiempo pero infeliz es como llevar una tormenta a la fiesta—nadie lo disfruta. Llegar tarde pero feliz significa que probablemente estés relajándote, pero ojo: la impuntualidad crónica te gana peor fama que una llamada de telemercadeo. Así que elige tu veneno sabiamente. Si valoras las relaciones o el trabajo, quizá felicidad y puntualidad no sean mutuamente excluyentes—intenta buscar ese unicornio.